domingo, 22 de marzo de 2026

Tema 1 - Sentido común, ciencia y Filosofía - La identidad

Un problema que la Filosofía aborda es el tema de nuestra identidad ya que, como dijimos, nuestra disciplina trata de entendernos y entender la realidad que nos rodea. Hay diferentes subtemas dentro del problema de la identidad, veremos dos en esta entrada.

Empecemos por Paul Ricoeur, un filósofo francés que vivió entre 1913 y 2005. Este filósofo abordó el concepto de "identidad narrativa" (IN) sosteniendo que la identidad nos es fija ni dada sino que se contruye como un proceso, con lo cuál se vuelve móvil y dinámica. Somos narratividad, dice Ricoeur, esto es un entrecruzamiento entre relatos pasados y presentes. Somos una autocreación incesante fruto de ese relato construido. Conocerse es interpretarse a uno mismo a través de los relatos históricos y de ficción. La historia de una vida es una historia contada.

Ahora bien, ¿cómo somos los mismos si la experiencia cotidiana nos muestra que cambiamos constantemente? Nos vemos crecer físicamente, mentalmente, emocionalmente... Sin embargo estamos seguros que somos, en el fondo, los mismos. Es que la propia identidad se compone tanto del "idem" que es ser muy parecido a algo, el mantenerse inmutable y del "ipse", lo propio, aquello que nos diferencia de los demás. En realidad siempre estamos SIENDO, la identidad solo se cristaliza cuando ya fuimos, cuando dejamos de ser.

Estos temas que venimos mencionando me hicieron relacionar a este filósofo con Heidegger, de quien ya hablamos en pasadas entradas. El filósofo alemán habla del Dasein o "Ser-ahí" ese ser que se preguntas por el ser, o, mejor dicho, ese ser que es capaz de preguntarse por el ser. El Dasein es arrojado al mundo y no escoge ser arrojado, pero una vez allí es posibilidad constante, mientras sea puede ser infinidad de cosas, solo cesan esas posibilidades con la muerte. Allí recién la identidad deja de ser mutable y podemos decir que ha sido.

Cambiando nuestro enfoque, hablaremos de Alisdair MacIntyre (1929-2025), filósofo escocés que tiene un libro llamado "Animales racionales y dependientes". Aquí llama la atención el segundo adjetivo ¿verdad? puesto que parece que en Filosofía nos cansamos de hablar de nuestra racionalidad, lo cuál no es que esté mal. Poniendo el foco en nuestra dependencia, este filósofo nos recuerda que somos vulnerables a una gran cantidad de aflicciones diversas y que la mayoría de nosotros padece alguna enfermedad grave en uno u otro momento de nuestras vidas. En nuestra especie todo individuo depende de los demás para sobrevivir, esto se nos hace evidente en la infancia y la vejez, pero entre estos periodos solemos sufrir lesiones, enfermedades, discapacidades y en algunos casos además estas son cosas que vivimos de por vida. Sin embargo, los filósofos no suelen darle importancia a esta dependencia. Se suele ver a los discapacitados como "otros" no como "nosotros" y eso que es una situación en la cual seguramente nos encontraremos a futuro.  

domingo, 8 de marzo de 2026

Tema 3: Ética - Confucio

Confucio (kúng-fu-tzu o kung-fu-tse) fue un pensador de la antigua China que vivió entre los años 551 y 479 a.C. (es decir, murió nueve años antes que nazca Sócrates). En su época el Imperio Chino, bajo la dinastía Tseu, estaba en decadencia: cada provincia adoptaba costumbres y formas de gobierno diferentes. Esa decadencia era la que Confucio quería detener, buscaba acabar con el desorden mediante la restauración de la tradición. Así, este pensador recurre a los libros que contenían la antigua sabiduría china como los "kings" o los "chung".

El Ta-Hio o "Gran estudio" es un libro que Tchu-Hi, discípulo de Confucio, ordena, revisa y coirrige. Este contiene las enseñanzas de su maestro y sus discípulos. En dicho libro Confucio sostiene que el camino del gran estudio debe aprenderse y practicarse desde la adolescencia. El mismo contiene tres elementos:

  1. Hacer brillar en sí mismo las vitudes superiores que la Naturaleza puso en el alma de cada uno.
  2. Reformar a otras personas.
  3. Fijarse como objetivo la más alta perfección.
En cuanto al punto 1, la idea es que las virtudes recibidas por el Cielo (que son: benevolencia, justicia, conocimiento de lo razonable, prudencia y sinceridad) se oscurecen con las pasiones humanas, pero no se extinguen nunca. Por ello hay que hacerlas brillar. Las impurezas del corazón se pueden "lavar", como las del cuerpo. Es algo que debe hacerse cada día. Cualquier vicioso puede fingir frente a un virtuoso, pero una voluntad perfecta no se engaña a sí misma.

En cuanto al punto 2, debemos ayudar a que los demás logren hacer brillar esas mismas virtudes. Después de corregirnos a nosotros mismos podemos correfir a nuestra familia, haciendo reinar el orden en casa. Luego, si las familias están en orden, el principado está bien gobernado. Y a la postre si el principado está bien gobernado el Imperio estará en paz. Si cada quien se ocupa de ordenarse a sí mismo es posible que se ordene aquello de lo que él depende, si no lo hace, en cambio, lo que de él depende entra en caos. Jamás quien cuida poco lo que debe querer más (su familia) gobernó bien lo que le es menos querido (el principado o el imperio). Una familia virtuosa fomenta la virtud, pero solo un hombre vicioso ya fomenta el vicio.

Finalmente, el punto 3 apunta a que si conocemos el objetivo el espíritu entra en descanso y puede examinar las cosas para alcanzar la perfección. 

Tema 3: Ética - La genealogía de la moral

Friedrich Nietzsche (1844 - 1900) fue un famoso filósofo alemán, luego nacionalizado suizo. En uno de sus libros "Genealogía de la moral" aborda el problema del origen de las categorías de "bueno" y "malo". La motivación de este filósofo es realizar una crítica de los valores y la misma necesita saber dónde, cuándo y cómo surgieron y cómo fueron modificándose esos valores a lo largo de la historia.

Nietzsche parte de que lo bueno y lo malo se toma como algo dado e indudable, cuando no es para nada así. Por ejemplo, se asocia a las acciones no egoístas como buenas, pero ¿de dónde viene esa asociación? Pues, según algunos, las acciones no egoístas eran alabadas por aquellos que se veían beneficiados por esas acciones. Sin embargo, ese origen con el tiempo se perdió. Para Nietzsche esto es absurdo ya que si esto fuese el origen nuna se podria haber perdido esa justificación, es más, la misma estaría vigente por siempre.

Una acción buena es una acción noble y una acción mala es una acción vulgar. "Noble" viene de la nobleza, de la clase dominante en la época medieval. Vulgar, en cambio, viene de "vulgo" o sea "pueblo", la clase dominada de la misma época. Además, actuar con altura es hacer algo bueno y actuar con bajeza es hacer algo malo. Las asociaciones no son casuales, dice nuestro filósofo. Es que los nobles nombraron como buenas sus propias acciones, al tener el poder de hacerlo.

Tras esto, el judeocristianismo invirtió los valores y asoció las acciones de los oprimidos como aquellas que son buenas: la no violencia, el no ofender, el dejar el juicio a Dios, la humildad y la vida sencilla fueron puestos como símbolos de las acciones buenas.  


Tema 3: Ética - El utilitarismo

El utilitarismo es una corriente o escuela filosófica que presenta una ética consecuencialista. Esto significa que en su análisis de las acciones importan las consecuencias que generan las mismas. Así, las acciones se clasifican en dos categorías: right and wrong. Una acción cae en la primera categoría si genera felicidad, en cambio, cae en la segunda categoría si genera infelicidad. Ahora bien, si estás siguiendo bien nuestro curso enseguida te preguntarás qué es la felicidad y la infelicidad para esta corriente. Pues felicidad es la ausencia de dolor y la presencia de placer y, por contraposición, infelicidad es la ausencia de placer y la presencia de dolor.

Hay quienes acusan al utilitarismo de ser una postura egoísta que solo busca el placer propio, pero en realidad la felicidad de la que el utilitarismo habla incluye a todas las personas que se ven afectadas por las acciones, no solo se debe tener en cuenta a quien la realiza. Otras acusasiones tildan al utilitarismo de hedonista (el hedonismo es una doctrina filosófica que considera el placer como fin único o supremo de la vida, según la RAE), pero el hedonismo generalmente busca el placer carnal y el utilitarismo busca tanto el placer carnal como el intelectual. De hecho, John Stuart Mill (1806-1873, economista y filósofo británico, hijo del también economista James Mill y padre del utilitarismo), separa a los placeres en inferiores y superiores, siendo los primeros los corporales y los segundos los mentales. Mill sostiene que quien conoce ambos placeres prefiere unos sobre los otros y que quien desconoce los placeres superiores puede considerarse contento ya que ers más fácil satisfacer el cuerpo que la mente. Sin embargo, la verdadera felicidad incluye los placeres superiores. Es por ello que Mill dice "Es mejor ser un Sócrates infeliz a un necio feliz" o "Es mejor ser un hombre feliz que un cerdo feliz".

Mill también analiza el sacrificio y parte de la idea que es posible pensar una realidad donde el bien personal sea concordante con el bien colectivo, con lo cual es poco probable que necesitemos constantemente poner el bien ajeno por encima del nuestro. De hecho, sacrificar nuestro propio bien solo tiene sentido en aquellos casos que traiga una enorme felicidad a los demás. Para lograr esta realidad de la que habla Mill, el filósofo plantea que necesitamos leyes que armonicen intereses individuales con colectivos y educar a las personas para que asocien el bien grupal con el personal.



 

jueves, 21 de agosto de 2025

Tema 3: Ética - Kant

Immanuel Kant (1724-1804) nació y murió en Prusia y es uno de los filósofos modernos más importante y famoso.

Entre su obra la ética ocupa un lugar relevante y la misma gira en torno al concepto del deber. Así, para este filósofo lo importante es aquello que debe o que no debe hacerse.

Para saber cómo actuar Kant postula que debemos hacerlo de tal manera que nuestra máxima pueda ser universalizada. Esto es, que todo el mundial pudiera hacer lo que nosotros queremos hacer sin llegar a una contradicción.

Veamos un ejemplo. Si deseo mentir y trato de universalizar dicha acción observo que en un mundo que todos mienten la verdad dejaría de existir y por ende también la mentira. Así, no se puede universalizar la acción de mentir, como tampoco la de robar o matar, sin llegar a contradicciones. En cambio, decir la verdad es algo universalizable.

Sabiendo ahora que es universalizar y algunos ejemplos de lo que puede universalizarse y lo que no, es momento de explicar que para Kant lo que se puede universalizar es lo que debe hacerse y lo que no es lo que no debe hacerse. Otro elemento a tener en cuenta en relación al deber es que las personas siempre deben ser tomadas como fines y nunca como medios para alcanzar nuestros fines. Esto apunta a que las personas, solo por ser personas, merecen respeto.

Por cierto, el contexto de las acciones es absolutamente irrelevante para este filósofo, mentir es algo que nunca debe hacerse, no importa a quien se le miente o por que razón. 

Sin embargo, si nos adentramos más en la ética kantiana veremos qué en realidad las acciones no se dividen en dos, sino en tres posibilidades, existiendo las acciones por deber, conforme al deber y contra el deber.

Una acción por deber es cuando se hace lo que se debe hacer y además solo se hace por que es lo que debe hacerse, sin otra razón. En cambio, una acción conforme al deber es cuando se hace lo que se debe hacer, pero para obtener algún beneficio o evitar algún mal. Finalmente, una acción contra el deber es hacer algo que no debe hacerse, sin importar las razones por la que se haga.

Tema 3: Ética - Aristóteles

Aristóteles (384-322 a.C.) es un filósofo griego clásico, discípulo de Platón y uno de los filósofos más importantes de la historia.

En ética su obra más importante es "Ética a Nicómaco", una compilación de sus notas de clases. Allí, Aristóteles desarrolla una ética de la felicidad. Esto es, el filósofo plantea una ética donde lo central es lograr ser feliz.

De hecho, Aristóteles parte de la idea de que todos los seres humanos deseamos ser felices. El problema es que no todos creemos que la felicidad sea lo mismo y, peor aún, a veces la misma persona cree que la felicidad es varias cosas distintas según en qué momento se le pregunte. Por ejemplo, un hombre enfermo puede creer que la salud es la felicidad, pero cuando esté sano quizás crea que la riqueza lo es, e incluso cuando sea rico quizás crea que la felicidad está en encontrar una pareja.

Aristóteles analiza cuales son las respuestas que su sociedad da ante qué es la felicidad y las clasifica en tres: quienes creen que la felicidad es igual al placer, quienes creen que la felicidad está en ser rico y quienes creen que la felicidad consiste en el reconocimiento. Posteriormente pasa a descartar estás tres opciones como la verdadera felicidad.

La verdadera felicidad tiene que ser el último objetivo de todos. Una vez alcanzada esa felicidad no deberíamos querer nada más. Y además esa felicidad debería ser permanente.

Así, el placer no puede ser la felicidad porque no es algo permanente. Cualquier placer acaba, tiene una cierta duración.

Por otro lado, la riqueza no puede ser la verdadera felicidad ya que es un medio, no un fin. La riqueza sirve para alcanzar otros objetivos, no es un objetivo y mucho menos el último objetivo. Eso sí, la felicidad necesita de ciertos recursos materiales.

Finalmente, el reconocimiento depende de los demás y puede llegar o no. Es más, si llega puede irse rápido. Nuestra felicidad no puede depender de otros.

Recopilando, entonces. La felicidad es un fin en sí mismo, que depende de mis acciones y que es permanente. Además, implica la mente, ya que es la felicidad humana y el humano se caracteriza por tener logos (recordemos que "logos" significa tanto razón, como la capacidad de organizarse junto a otros en sociedad, entre otras cosas). Aquello que cumple todas estas características es la vida virtuosa. Con virtudes una persona puede disfrutar la vida en los buenos momentos y estar lo mejor posible en aquellos que sean malos, y que seguro habrá.

En cuanto a virtudes, existen las éticas y las dianoéticas. Las primeras son acciones y dependen de la repetición. Las otras son maneras de pensar adecuadamente y se aprenden mediante el estudio.

Otro punto importante es que para Aristóteles toda virtud tiene dos vicios: una por exceso y otra por defecto. Por ejemplo: para la virtud de la valentía la temeridad es el vicio por exceso y la cobardía el vicio por exceso.

Para finalizar, es importante remarcar que toda virtud depende del contexto. De qué es lo mejor para hacer en cada ocasión en particular. Eso depende mucho de quién soy y, además, no es algo que nadie pueda realizar sin fallas constantemente: hasta el mejor arquero a veces no da en el blanco.


Tema 3 - Ética: El hombre mediocre

José Ingenieros (1877-1925) fue un médico psiquiatra, psicólogo, escritor y filósofo italoargentino. Una de sus obras más famosas es "E...