domingo, 8 de marzo de 2026

Tema 3: Ética - Confucio

Confucio (kúng-fu-tzu o kung-fu-tse) fue un pensador de la antigua China que vivió entre los años 551 y 479 a.C. (es decir, murió nueve años antes que nazca Sócrates). En su época el Imperio Chino, bajo la dinastía Tseu, estaba en decadencia: cada provincia adoptaba costumbres y formas de gobierno diferentes. Esa decadencia era la que Confucio quería detener, buscaba acabar con el desorden mediante la restauración de la tradición. Así, este pensador recurre a los libros que contenían la antigua sabiduría china como los "kings" o los "chung".

El Ta-Hio o "Gran estudio" es un libro que Tchu-Hi, discípulo de Confucio, ordena, revisa y coirrige. Este contiene las enseñanzas de su maestro y sus discípulos. En dicho libro Confucio sostiene que el camino del gran estudio debe aprenderse y practicarse desde la adolescencia. El mismo contiene tres elementos:

  1. Hacer brillar en sí mismo las vitudes superiores que la Naturaleza puso en el alma de cada uno.
  2. Reformar a otras personas.
  3. Fijarse como objetivo la más alta perfección.
En cuanto al punto 1, la idea es que las virtudes recibidas por el Cielo (que son: benevolencia, justicia, conocimiento de lo razonable, prudencia y sinceridad) se oscurecen con las pasiones humanas, pero no se extinguen nunca. Por ello hay que hacerlas brillar. Las impurezas del corazón se pueden "lavar", como las del cuerpo. Es algo que debe hacerse cada día. Cualquier vicioso puede fingir frente a un virtuoso, pero una voluntad perfecta no se engaña a sí misma.

En cuanto al punto 2, debemos ayudar a que los demás logren hacer brillar esas mismas virtudes. Después de corregirnos a nosotros mismos podemos correfir a nuestra familia, haciendo reinar el orden en casa. Luego, si las familias están en orden, el principado está bien gobernado. Y a la postre si el principado está bien gobernado el Imperio estará en paz. Si cada quien se ocupa de ordenarse a sí mismo es posible que se ordene aquello de lo que él depende, si no lo hace, en cambio, lo que de él depende entra en caos. Jamás quien cuida poco lo que debe querer más (su familia) gobernó bien lo que le es menos querido (el principado o el imperio). Una familia virtuosa fomenta la virtud, pero solo un hombre vicioso ya fomenta el vicio.

Finalmente, el punto 3 apunta a que si conocemos el objetivo el espíritu entra en descanso y puede examinar las cosas para alcanzar la perfección. 

Tema 3: Ética - La genealogía de la moral

Friedrich Nietzsche (1844 - 1900) fue un famoso filósofo alemán, luego nacionalizado suizo. En uno de sus libros "Genealogía de la moral" aborda el problema del origen de las categorías de "bueno" y "malo". La motivación de este filósofo es realizar una crítica de los valores y la misma necesita saber dónde, cuándo y cómo surgieron y cómo fueron modificándose esos valores a lo largo de la historia.

Nietzsche parte de que lo bueno y lo malo se toma como algo dado e indudable, cuando no es para nada así. Por ejemplo, se asocia a las acciones no egoístas como buenas, pero ¿de dónde viene esa asociación? Pues, según algunos, las acciones no egoístas eran alabadas por aquellos que se veían beneficiados por esas acciones. Sin embargo, ese origen con el tiempo se perdió. Para Nietzsche esto es absurdo ya que si esto fuese el origen nuna se podria haber perdido esa justificación, es más, la misma estaría vigente por siempre.

Una acción buena es una acción noble y una acción mala es una acción vulgar. "Noble" viene de la nobleza, de la clase dominante en la época medieval. Vulgar, en cambio, viene de "vulgo" o sea "pueblo", la clase dominada de la misma época. Además, actuar con altura es hacer algo bueno y actuar con bajeza es hacer algo malo. Las asociaciones no son casuales, dice nuestro filósofo. Es que los nobles nombraron como buenas sus propias acciones, al tener el poder de hacerlo.

Tras esto, el judeocristianismo invirtió los valores y asoció las acciones de los oprimidos como aquellas que son buenas: la no violencia, el no ofender, el dejar el juicio a Dios, la humildad y la vida sencilla fueron puestos como símbolos de las acciones buenas.  


Tema 3: Ética - El utilitarismo

El utilitarismo es una corriente o escuela filosófica que presenta una ética consecuencialista. Esto significa que en su análisis de las acciones importan las consecuencias que generan las mismas. Así, las acciones se clasifican en dos categorías: right and wrong. Una acción cae en la primera categoría si genera felicidad, en cambio, cae en la segunda categoría si genera infelicidad. Ahora bien, si estás siguiendo bien nuestro curso enseguida te preguntarás qué es la felicidad y la infelicidad para esta corriente. Pues felicidad es la ausencia de dolor y la presencia de placer y, por contraposición, infelicidad es la ausencia de placer y la presencia de dolor.

Hay quienes acusan al utilitarismo de ser una postura egoísta que solo busca el placer propio, pero en realidad la felicidad de la que el utilitarismo habla incluye a todas las personas que se ven afectadas por las acciones, no solo se debe tener en cuenta a quien la realiza. Otras acusasiones tildan al utilitarismo de hedonista (el hedonismo es una doctrina filosófica que considera el placer como fin único o supremo de la vida, según la RAE), pero el hedonismo generalmente busca el placer carnal y el utilitarismo busca tanto el placer carnal como el intelectual. De hecho, John Stuart Mill (1806-1873, economista y filósofo británico, hijo del también economista James Mill y padre del utilitarismo), separa a los placeres en inferiores y superiores, siendo los primeros los corporales y los segundos los mentales. Mill sostiene que quien conoce ambos placeres prefiere unos sobre los otros y que quien desconoce los placeres superiores puede considerarse contento ya que ers más fácil satisfacer el cuerpo que la mente. Sin embargo, la verdadera felicidad incluye los placeres superiores. Es por ello que Mill dice "Es mejor ser un Sócrates infeliz a un necio feliz" o "Es mejor ser un hombre feliz que un cerdo feliz".

Mill también analiza el sacrificio y parte de la idea que es posible pensar una realidad donde el bien personal sea concordante con el bien colectivo, con lo cual es poco probable que necesitemos constantemente poner el bien ajeno por encima del nuestro. De hecho, sacrificar nuestro propio bien solo tiene sentido en aquellos casos que traiga una enorme felicidad a los demás. Para lograr esta realidad de la que habla Mill, el filósofo plantea que necesitamos leyes que armonicen intereses individuales con colectivos y educar a las personas para que asocien el bien grupal con el personal.



 

Tema 3: Ética - Confucio

Confucio ( kúng-fu-tzu o kung-fu-tse ) fue un pensador de la antigua China que vivió entre los años 551 y 479 a.C. (es decir, murió nueve a...